29 de dic. de 2007

VELAD Y ORAD CON UN ESPIRITU DIFERENTE

1 Pedro 4


4:7 Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración.


4:8 Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados.


4:9 Hospedaos los unos á los otros sin murmuraciones.

4:10 Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo á los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios.

4:11 Si alguno habla, hable conforme á las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme á la virtud que Dios suministra: para que en todas cosas sea Dios glorificado por Jesucristo, al cual es gloria é imperio para siempre jamás. Amén.

































"Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo. Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia. Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz; Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios; Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos".







El mayor ejemplo de fortaleza es nuestro Señor Jesús. Que aún los latigazos, los azotes, siempre se mantuvo fuerte hasta el final. Inclusice, pudo por un momento cargar la cruz, aún todo lo que lo azotaron, permaneció de pie, solo por amor a ti y a mi. El otro ejemplo que podemos ver, en cuanto a un espíritu diferente, lo vemos en Caleb (Números 14:24). Caleb tenía un espíritu de fe, por cuanto fué en pos de Dios, obtuvo una bendición grande. En ese mismo capítulo podemos ver a Moisés y a Aarón que también tuvieron una actitud de buscar a Dios en oración, pese a lo que le pudieran ocurrir. Hay momentos en los cuales tenemos que actuar, pero cuando tenemos que orar, hay que hacerlo sin temor. También podemos ver en Daniel (Daniel 6), un espíritu valiente y de oración. Cuando se encontró en ese foso de leones nunca cambió su estilo de vida de oración; haber sido fiel a Dios hizo que se paseara en medio de los leones sin temor alguno. Así los exhorto a que sigamos velando y orando con el mismo espíritu que tenían estos varones de Dios que muestra la Palabra de Dios. Y más que nada veamos que como Jesús mismo, el Hijo de Dios, en todo momento estaba en comunión con el Padre Celestial, así mismo tenemos que hacer nosotros, como hijos suyos también. Y decirle a Dios como dijo Jesús antes que fuese arrestado, que le dijo al Padre Celestial, "Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya".

¡Dios les bendiga!