23 de ene. de 2008

¡¡¡ESCUCHA LA VOZ DE DIOS Y ALABA!!!

Josué 6:10-20






6:10 Y Josué mandó al pueblo, diciendo: Vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad; entonces gritaréis.


6:11 Así que él hizo que el arca de Jehová diera una vuelta alrededor de la ciudad, y volvieron luego al campamento, y allí pasaron la noche.


6:12 Y Josué se levantó de mañana, y los sacerdotes tomaron el arca de Jehová.


6:13 Y los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, fueron delante del arca de Jehová, andando siempre y tocando las bocinas; y los hombres armados iban delante de ellos, y la retaguardia iba tras el arca de Jehová, mientras las bocinas tocaban continuamente.

6:14 Así dieron otra vuelta a la ciudad el segundo día, y volvieron al campamento; y de esta manera hicieron durante seis días.


6:15 Al séptimo día se levantaron al despuntar el alba, y dieron vuelta a la ciudad de la misma manera siete veces; solamente este día dieron vuelta alrededor de ella siete veces. 6:16 Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad.


6:17 Y será la ciudad anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; solamente Rahab la ramera vivirá, con todos los que estén en casa con ella, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos.


6:18 Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis.


6:19 Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Jehová, y entren en el tesoro de Jehová.


6:20 Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.










En la obediencia a la voz de Dios, se derriban más que muros fuertes... Llega la bendición de Dios. Escucha la voz de Dios y Dios derramará bendición hasta que sobreabunde. Pero para eso, en ocasiones hay que pasar por el desierto. O mas bien, Dios nos envía al desierto.





Hechos 8:26,27,38,39



8:26 Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.

8:27 Entonces él se levantó y fue...



La obediencia es lo que desea Dios...



8:38 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

8:39 Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.



Luego del desierto, Dios envía su refrigerio y su bendición. Dios desea que conquistemos su bendición, escuchando primeramente la voz de El, y obedeciendole en todo tiempo.
Esto hizo Felipe, obedeció a Dios y bendijo a otro, y obtuvo una grande bendición de parte de Dios por que también obtuvo ese refrigerio que el eunuco obtuvo en su corazón.



Recobe del maná que Dios te envía desde los cielos y llenate más cada día de su presencia, siguiendo su voz y obedeciendola constantemente. Y no te olvides de alabar Su Precioso Nombre. En todo tiempo Alaba!, Alaba en el gozo, cuando todo te va muy bien, pero más que nada, Alaba a Dios en la prueba, cuando todo lo ves gris y oscuro. En tu problema, Alaba a Dios!

¡Dios te bendiga!



1 comentario:

Anónimo dijo...

MUCHAS GRACIAS POR ESAS PALABRAS ES VERDAD CUANDO TODO ESTA GRIS COMO AHORA LO UNICO QUE ME DA PAZ ES SABER QUE EL ESTA CONMIGO LEVANTANDOME EN CADA CAIDA EN CADA LAGRIMA QUE DERRAMO Y EN CADA SUSPIRO DE MI ALMA EL ME CONSUELA CON SU PRESENCIA